APS solicita nuevo aumento de tarifas eléctricas en Arizona, Familias expresan preocupación
Arizona Public Service (APS) ha solicitado un nuevo aumento en las tarifas eléctricas que podría oscilar entre el 14% y el 16%. De ser aprobado por la Comisión de Corporaciones de Arizona (ACC), sería el tercer incremento en menos de cinco años, luego de los aumentos del 8% autorizados en 2022 y 2024.
El ajuste propuesto representaría un impacto significativo para los usuarios residenciales. Para un cliente promedio, el aumento podría traducirse en al menos 240 dólares adicionales al año por el servicio de electricidad. Esta situación genera preocupación entre miles de familias en el estado que ya enfrentan dificultades para cubrir gastos básicos como vivienda, alimentos y transporte.
Una de las voces que se ha pronunciado públicamente es la de Maura Valenzuela, madre de dos hijos y residente de Somerton, quien ha sido clienta de APS por más de 25 años. Valenzuela compartió su testimonio el pasado 26 de enero durante la segunda audiencia pública organizada por la ACC para analizar la solicitud de incremento.
“Durante el verano, mi factura puede subir de 200 a 500 dólares, mientras que el costo de la comida y otros gastos esenciales siguen aumentando. Para mi familia, la electricidad no es un lujo; es una necesidad básica para sobrevivir al calor extremo de Arizona”, expresó ante los comisionados.
El caso de Valenzuela refleja la preocupación de numerosas familias del sur del estado, donde las altas temperaturas durante gran parte del año hacen indispensable el uso constante de aire acondicionado. Para muchos residentes, el servicio eléctrico no solo representa comodidad, sino una cuestión de salud y seguridad.
La Comisión de Corporaciones de Arizona será la encargada de evaluar la solicitud de APS y determinar si autoriza el incremento. Mientras tanto, el debate continúa entre quienes señalan la necesidad de fortalecer la infraestructura y garantizar el servicio eléctrico, y quienes advierten que nuevos aumentos podrían agravar la carga económica sobre las comunidades trabajadoras.
