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Rusia y Estados Unidos deben evitar una ‘guerra caliente’, advierte Mikhail Gorbachev

Moscú (CNN) — El ex líder soviético Mikhail Gorbachev puede ser recordado hoy como el hombre que presidió el colapso de un imperio: el reciente aniversario de la caída del Muro de Berlín en 1989 vio importantes celebraciones para marcar el colapso del comunismo en Europa del Este y la reunificación de Alemania.

Menos recordada es una reunión que tuvo lugar pocas semanas después entre Gorbachev y el presidente de Estados Unidos, George Bush, frente a la isla mediterránea de Malta, donde los dos líderes trataron de comprender cuán rápido había cambiado la historia.

“Mira lo nerviosos que estamos”, le dijo Gorbachev a Bush, según una transcripción soviética.

“Nos sorprendió la rapidez de los cambios que se desarrollaron”, dijo Bush.

Gorbachev y el presidente de Estados Unidos, George Bush, se reunieron en 1989 en conversaciones que marcaban el final de la Guerra Fría.

Treinta años después, algunos de los principales temas discutidos en la cumbre de Malta aún tienen una resonancia particular: el control de armas, Afganistán y la dificultad para generar confianza entre Moscú y Washington.

El día que CNN se sentó con Gorbachev en Moscú, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó una visita sorpresa a los soldados estadounidenses en Afganistán, donde anunció que las conversaciones de paz con los talibanes se reanudaban. Al igual que la Unión Soviética hace tres décadas, Estados Unidos está tratando de negociar una salida de Afganistán mientras se asegura de que el gobierno central de Kabul no se derrumbe.

En 1989, Estados Unidos y los soviéticos estaban en lados opuestos del conflicto, con Washington apoyando a los combatientes muyahidines que intentaban derrocar al gobierno del régimen respaldado por los soviéticos del presidente de Afganistán, Mohammad Najibullah. Pero poco más de dos años después, la URSS colapsó, la asistencia al gobierno de Kabul se agotó y el gobierno de Najibullah cayó.

Cuando se le preguntó qué lecciones podrían extraerse de la retirada de las tropas soviéticas, Gorbachev dijo: “Deben retirarse. Esa es la lección principal. Sabes, es como un fósforo. El fósforo se enciende, se extiende un fuego. Y estos enfrentamientos, cuando los principales países más grandes en este conflicto se involucran cada vez más, son peligrosos para todas las naciones”.

Rusia comenzó la retirada de sus soldados de Afganistán a finales de la década de 1980.

La caída del Muro de Berlín fue precedida por otro momento crucial: la firma del Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio en 1987.

Ese pilar de control de armas se vino abajo efectivamente este año, después de que Estados Unidos se retiró formalmente y el gobierno ruso dijo que el acuerdo había sido enviado a la basura.

Cuando se le preguntó sobre la desaparición del tratado que firmó junto con el presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, Gorbachev expresó la esperanza de que dichos acuerdos de control de armas puedan revivirse.

“Todos los acuerdos que existen están preservados y no destruidos”, dijo. “Pero estos son los primeros pasos hacia la destrucción de [lo que] no debe ser destruido en ningún caso. Por lo tanto, si este camino va más allá, entonces todo es posible. Esto no debe permitirse”.

El objetivo final del control de armas, agregó, debe ser deshacerse por completo de las armas nucleares.

Eso, sin embargo, parece una posibilidad más remota, dada la desconfianza duradera entre Moscú y Washington. Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia están ahora en su peor momento desde la Guerra Fría, pero Gorbachev expresó su esperanza de que Washington y Moscú puedan encontrar una manera de prevenir una “guerra caliente” en el futuro.

“Creo que esto debería evitarse”, dijo Gorbachev, cuando se le preguntó si el mundo estaba entrando en una nueva y peligrosa era de rivalidad multipolar entre estados. “Es bueno que ya en todo el mundo haya una conversación y la gente esté hablando, la gente esté reaccionando, y esto es lo más importante.

“Los oradores y los políticos, la gente entiende que esto, la Nueva Guerra Fría, no debe permitirse. Esto podría resultar en una guerra caliente que podría significar la destrucción de toda nuestra civilización. Eso no debe permitirse”.

Esa Guerra Fría, por supuesto, ha sido un tema de intenso interés de la cultura pop, especialmente después del lanzamiento de la aclamada serie de televisión” Chernobyl”, de HBO.

La reciente serie de HBO “Chernobyl” examina la toma de decisiones de Gorbachev durante el desastre nuclear.

Cuando se le preguntó si había visto la serie, Gorbachev dijo que no, pero sugirió que su toma de decisiones como líder soviético en el momento del desastre nuclear de 1986 puede haber sido tergiversado.

“No la he visto, pero conozco a detalle” la historia de Chernobyl, dijo. “Diré que como resultado, lo más importantes es que hemos estudiado todas las razones [del desastre]. Todas estas conclusiones se dieron a todos los demás países. Estos hallazgos son una lección para todos. Ellos dicen: ‘¿Por qué estuviste en silencio durante varios días?’. Pero digo que fue exactamente como dije antes, no al revés. No entendíamos lo que había sucedido”.

Gorbachev es el tema de “Meeting Gorbachev, un documental del cineasta Werner Herzog que se estrenará en Rusia el 5 de diciembre. La recepción de la película es algo que hay que ver: Gorbachev no es venerado en Rusia de la forma en que lo fue en Occidente, y su nombre trae asociaciones del doloroso colapso soviético que aún se cierne sobre la sociedad y la cultura rusas.

Para el expresidente de 88 años, parece que el pasado aún no ha pasado.

CNN

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